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La cesta de la compra de los celíacos

Supermercado

La cesta de la compra es uno de los temas con mayor interés en las familias con miembros celíacos. Tenemos noticias: la buena es que el bolsillo de los celíacos tendrá un respiro, ya que los alimentos sin gluten han emprendido una carrera a la baja. Pero por desgracia, la mala noticia es que siguen siendo mucho más caros que los que no contienen esta proteína.

El informe de este año emitido por la Federación Española de Asociaciones de Celíacos (FACE) revela que la compra mensual gluten free cuesta 86,7 euros más al mes, lo que asciende al importe de 1.041,41 euros más al año. Siempre y cuando haya un componente celíaco en la familia, en caso de que haya más, habrá que multiplicar por este número la -ya de por sí- desorbitada cantidad.

Respecto al estudio realizado en 2016, se ha observado una disminución en el precio tanto de productos con gluten como de productos sin él. Según FACE, esto podría deberse a la existencia de una patología emergente llamada sensibilidad al gluten no celiaca y/o a la moda de eliminar esta proteína de la dieta por decisión propia y no por salud, que conlleva de manera directa el consumo de productos aptos celíacos.
“A pesar de los avances que se han producido en el sector alimentario de los productos sin gluten, las diferencias de precios entre los productos con gluten y sin gluten son muy significativas”, reza el informe. Las cifras continúan siendo demasiado altas, así una familia con un celiaco tiene un gasto superior de 1040,41 € en la ‘carrito’ anual, teniendo en cuenta únicamente los productos para realizar una compra básica.
Al igual que cualquier familia, los que padecen esta patología basan su alimentación en sus gustos y necesidades. La diferencia está en que la dieta es el tratamiento de una persona celíaca, y bajo ningún concepto deben consumir gluten.

Por otro lado, hay que contemplar que el gluten está presente en el 80 por ciento de los productos procesados, es decir embutidos, chocolates, salsas, lácteos, bollería., etc. Por ello es recomendable que la dieta básica del celíaco debe estar construida con productos naturales como fruta, verdura, carne, pescado, leche, huevos, y evitar alimentos a granel porque el riesgo de contaminación cruzada es mayor.
Para no equivocarse nunca, la federación recomienda la búsqueda de los símbolos oficiales en el etiquetado. La marca de garantía que indica que está ‘Controlado por FACE’ y garantiza una cantidad de gluten inferior a 10 ppm (partes por millón) y el ‘Sistema de Licencia Europeo’ (ELS), que certifica cantidades de gluten inferiores a 20 ppm.

Uno de los principales problemas a la hora de hacer la compra en una familia con algún miembro celíaco es que los productos de la base piramidal nutricional, es decir, los que más deben ingerirse en la dieta suelen contener gluten. Por tanto, esto implica un gasto económico mayor, ya que los productos específicos tienen un precio más elevado a sus equivalentes sin gluten, tal y como indica el informe.

Cesta sin gluten vs con gluten
El informe de FACE indica que una familia con un celíaco entre sus miembros, tomando como base una dieta de 2000 a 2200 calorías, puede incrementar su gasto en la cesta de la compra en casi 21,68 € a la semana, respecto a las familias sin estos requerimientos.
En España, el precio medio de una barra de pan de unos 250 gr. es de 0,47 euros, mientras que una celíaca paga 2,42 euros por la versión sin gluten. Un sobrecoste del 514 por ciento en un producto considerado básico en cualquier dieta.

Por otro lado, el documento emitido por la federación indica que un producto en su versión sin gluten cuesta de tres a cuatro veces más. Es el caso de las galletas, a las que se les calcula un precio de 27 céntimos por 100 gramos pero que se disparan hasta 1,15 euros si están libres de gluten, de las croquetas (de 0,53 a 1,42) o la lasaña (de 0,52 a 1,96).
En el caso de la harina se multiplica casi por siete su precio: cien gramos cuestan 38 céntimos y solo 6 si tiene gluten. O el pan rallado, más de nueve veces más caro: de 11 céntimos, a 1,04 euros.
No obstante, al comparar los precios de los productos específico para celíacos entre el año 2016 y 2017, se observa un ahorro anual en la compra sin gluten de 133,83 € al año. Asimismo el informe indica que ‘sigue habiendo mucho trabajo por hacer, debido a que la diferencia entre estos dos tipos de productos es muy elevada’. Desde FACE se seguirá trasladando esta necesidad por parte del colectivo, reivindicando la normalización en los precios.

Mayor variedad de productos
La parte positiva es que la oferta de alimentos con estas características está aumentando en las grandes superficies en los últimos años. Es el caso de Mercadona que en 2015 disponía de más de 1.000 productos sin gluten, 100 más con respecto año anterior. Actualmente, el 16 por ciento del surtido de alimentación es apto para celíacos. La empresa española afirma que el etiquetado de sus productos cuenta con un sello de garantía que los identifica correctamente para facilitar la compra.
A nivel nacional, el número de referencias sin gluten ha crecido de 280 a 1.500 productos, situando a España como el tercer país del mundo en lanzar de productos aptas para celíacos. Esto se debe a que la tendencia de llevar una dieta sin gluten sin ser celíaco o sensible al gluten o la creencia de comer sano eliminando esta proteína de la alimentación, ha generado un incremento de la oferta de las diversas empresas alimentarias debido a este nuevo nicho de mercado.

Falta de subvenciones en España
A pesar que el Estado financia ayudas para diversos enfermos crónicos, no es el caso de las personas que son celíacas. En contra posición en cuanto a la forma de tratarse respecto a otros pacientes, la celiaquía tiene una ‘medicina’ más sencilla: una dieta libre de gluten, cuestión que los exime de las subvenciones económicas. En 2015, FACE pidió, en un escrito al Ministerio de Sanidad, medidas que rebajaran el gasto a fin de mes de este colectivo, pero la institución desestimó la petición

Actualmente la federación, sigue haciendo hincapié en la necesidad del apoyo monetario para las familias, subvención que no termina nunca de llegar. De esta manera, administraciones regionales han presentado diversas propuestas para favorecer al colectivo celíaco. En 2016 se llevó a la Asamblea de Madrid una Proposición No de Ley que requería la bajada en los precios de los productos sin gluten, que tanto comedores escolares y hospitalarios tuvieran menús específicos con seguridad alimentaria, así como la creación de un mapa epidemiológico de pacientes celíacos.

Ayudas para celíacos en Europa
La otra cara de la moneda respecto a ayudas y subvenciones ser refiere, los países europeos que más apoyo brindan al colectivo celíaco son Letonia, Italia y Grecia. En contraposición con la situación española, otros países de la Unión Europea han establecido medidas para ayudar económicamente a las familias celíacas, ya sea mediante una cantidad estipulada mensual, desgravación del IRPF, o la prescripción médica de alimentos sin gluten, así como una mayor sensibilización respecto a la enfermedad.

En el caso de nuestros países vecinos, Portugal permite desgravarse el 5 por ciento de los gastos en productos específicamente para celíacos en la declaración de la renta. Por otro lado, en Francia la Seguridad Social financia a las personas celíacas con cantidades económicas comprendidas entre 30 y 50 euros al mes para la compra de alimentos sin gluten.

Como conclusión, a pesar de la ligera caída en la cesta de la compra de las familias celíacas, FACE sigue trabajando para poder ofrecer al colectivo una mejora constante de la calidad de vida. Por ello aboga por la necesidad de apoyo económico para que la ‘visita al supermercado’ pueda llegar a ser cada vez más llevadera para las personas cuya ‘medicina’ es una dieta gluten free.

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